Defender a narcotraficantes, en muchos casos, representa un riesgo para los abogados, pero al mismo tiempo es una labor atractiva porque los “capos” suelen pagar sumas millonarias a sus defensores.
Mi Desahogo
Defender a narcotraficantes, en muchos casos, representa un riesgo para los abogados, pero al mismo tiempo es una labor atractiva porque los “capos” suelen pagar sumas millonarias a sus defensores.