Dominique Strauss-Kahn había pedido que la audiencia fuera “lo antes posible”. El político francés volvió a su país el 4 de septiembre, luego de que la policía de Nueva York lo liberara de los cargos por violación presentados por la empleada de un hotel en el que se hospedó.
La denuncia fue presentada por la escritora y periodista francesa Tristane Banon, de 32 años, a principios de julio por un episodio que habría ocurrido en 2003. La Justicia francesa abrió una investigación preliminar, con el objetivo de verificar la acusación de Banon. Por su parte, Strauss-Kahn demandó a Banon por denuncia calumniosa.
Con base en la resolución de la Brigada, la Fiscalía podrá abrir una información judicial, archivar el caso o considerar que los hechos denunciados prescribieron.
El ex director del Fondo Monetario Internacional lleva menos de una semana en París, a donde regresó después de ser puesto en libertad por la policía estadounidense, que lo había detenido en mayo por el caso de Nafissatou Diallo, la guineana de 32 años que trabajaba en el hotel Sofitel.
El escándalo desatado acabó con las aspiraciones presidenciales de Strauss-Kahn, por lo que se llegó a comentar que el potencial candidato había sido víctima, en verdad, de un complot. A pesar de haber sido absuelto de los cargos, su imagen pública se vio dañada. Según una reciente encuesta, los franceses no estarían de acuerdo con que compita como candidato a presidente del país.

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